
Quería contaros algo, un trocito de mi vida, algo que me cambió y me permitió encontrarme.
Vuestros blogs me han ayudado a crecer a sonreir y a compartir sentimientos, por eso me gustaría compartir esto, porque quizás alguien se sienta identificado en estos momentos y pueda servirle de luz.
Tras terminar la carrera con buenas notas y el miedo de conseguir un trabajo me cogieron en una pequeña empresa pero con grandes miras, con un sueldo ridículo pero un cliente importante, fueron tres meses de explotación pero que me permitieron tener un curriculum muy presentable y digno de un nuevo trabajo mucho más reconocido. Entonces marché a madrid, con miedo porque aunque conocía a gente por allí, y tenía recuerdos de mi infancia, dejaba a mi familia un poquito "lejos". Después se vino mi chico y allí estuvimos unos 4 años. Tras algún intento de comprar piso, sobre todo de ahorrar y ahorrar y de venir los fines de semana y marchar en autores los domingos a última hora para aprovechar cualquier momento al máximo, me di cuenta de lo evidente, eso no era lo que quería. Imaginé mi vida ideal o pensé qué es lo que quería: pasar más tiempo con mi familia, o al menos estar más cerca, tener un pequeñajo, tener un trabajo creativo... y unas cuantas cosas más. Entonces comencé a sentirme mal, había algo que no podía ser, no podía ir en contra de aquello que quería aunque la sociedad me dijera que tenía un trabajo estupendo yo no era feliz. Siempre he sido una "niña buena", trabajadora y obediente por lo que hacer aquello que creía e ir contra las normas supuso un extraordinario reto, hasta el punto que me resultaba más fácil dejar de comer que enfrentarme al problema y ser yo. Tras unos meses de baja y ver que tenía que decidir entre intentar vivir o no vivir, alguien me abrazó y me dijo "hagas lo que hagas yo estaré a tu lado". Fue como un brazo tendido cuando el agua te llega al cuello y ni tus piernas responden para intentar sobrevivir. Esa pequeña luz y el apollo de mi familia han sido fundamentales.
El problema de todo esto no es el hecho de romper con lo establecido es lo que supone y las consecuencias que tiene. En mi caso he tenido unos cuantos años de aislamiento, casi de clausura, donde no era capaz ni de salir a la calle sola entre otras cosas.
Un buen día mi maridín me dijo que porque no colgaba en un blog las cosas que iba haciendo para poder mostrarlas ya que me suponía un gran esfuerzo darme a conocer, y esa fue mi pequeña ventana al mundo y vosotros habeís sido mis maravillosos vecinos que siempre habéis tenido palabras amables y cariños. Me habéis hecho sonreir, llorar y valorar que aquellas pequeñas cosas que hago tengan un verdadero sentido.
No ha sido fácil, pero estoy viva y feliz de tener unos vecinos como vosotros.
Un gran beso de esos de estrellitas que corren por las mejillas