Hace ya casi tres meses nos trasladamos de casa. Ahora estamos en una casa de casi 100 años con techos altos y suelos de madera.
Una de las cosas que más me gustó, fue la buhardilla, que he dedicado a estudio y que poco a poco voy adaptando a medida. Esta es la única vez que esta ordenada ya que casi siempre esta llena de pinturas, hilos y papeles y los cojines forman parte del juego de hacer cabañas y escondites secretos.
Zona de dibujo (en teoría) porque en la práctica casi siempre busco lugares más cómodos, como un sofá o una colchoneta.
Esta es la máquina que me regaló mi mami, con la que cosía a escondidas con 4 ó 5 años hasta que se atascaba y la preciosa mesita que me pintó mi
hermana y me regaló en mi cumple ¡qué ilusión!. Ahora no tengo excusa de ponerme a coser en cualquier momento.
Al fondo unas estanterias para clasificar telas, hilos y más cosas y la derecha la mesa de corte.
Esta mesa es la más utilizada para hacer collares, pintar cajas y experimentar con materiales. Al principio pensé que era bastante grande pero hay veces que necesitaría otras tres.
Poco a poco todo va ocupando su lugar.
Prontito os mostraré más detalles.
Espero que os guste.
un besote